Creemos que hay un apego hacia la búsqueda de la justicia, de la verdad material o real (la verdad que, efectivamente, ocurrió y que se determina después de que se han agotado todos las posibilidades de investigación para lo cual resulta ser bastante útil la confesión del imputado) y una excepción a la dosis ''necesaria'' de inmoralidad en el ejercicio de la profesión que E. Minor Salas nos enseña en su obra: ''¿es el Derecho una profesión inmoral? un entremés para los cultores de la ética y de la deontología jurídica'' merced a la actuación del cliente. En otras palabras, el film nos subcomunica que existe la posibilidad de que haya un respeto a los principios deontológicos de la profesión jurídica, pero por parte de un cliente y no por parte del abogado, lo que nos parece loable, pues habla muy bien de la integridad moral de una persona, el preferir cumplir con la pena asignada al delito que cometió que ser absuelto con tal de que la verdad real o material se descubra.

No hay comentarios:
Publicar un comentario